Asociación
Catalana de Estudios Bioéticos
Associació Catalana d'Estudis
Bioètics (ACEB)
PRESENTACIÓN
¡
Bienvenidos a la página de ACEB !
A
lo largo de las últimas décadas hemos asistido a un aumento
sin precedentes en las expectaciones generadas por las aplicaciones
tecnológicas. Éstas penetran hoy en los aspectos más
íntimos de la biología humana, en su estructura celular
y molecular. La curiosidad científica y quizás un excesivo
deseo de protagonismo, junto con la presión económica
proveniente del sector de la reproducción asistida, han llevado
a algunos investigadores a adentrarse en el terreno incierto y potencialmente
peligroso de la manipulación genética.
Surgen
así intentos de recrear la naturaleza, intentos en los
que predominan a menudo criterios comerciales y que prescinden del
necesario respeto a los límites éticos que salvaguardan
la dignidad humana.
No
debemos olvidar que los conocimientos científicos y tecnológicos
que tanto enorgullecen al hombre y a la mujer del siglo XXI no han
surgido por generación espontánea: son el fruto de una
tradición intelectual de siglos que, entre otras cosas, incluye
el descubrimiento y cultivo del método científico. Con
ellos no se ha hecho más que releer la naturaleza y aprender
una y otra vez de sus leyes. Propiamente hablando, el hombre del siglo
XXI tiene poco que ofrecernos como creador. En realidad no ha "creado"
nada: ni siquiera su propio cerebro. Quizás únicamente
máquinas, que -sin embargo- no son sino combinaciones nuevas
de las leyes aprendidas en el libro de la naturaleza.
El
ser humano se halla en el centro mismo del mundo natural. La Asociación
Catalana de Estudios Bioéticos desea recordar que por encima
de los principios de Belmont y más allá de la luz deslumbrante
de los logros científicos, el principio bioético básico
consiste en respetar a todo hombre y a toda mujer por el mero hecho
de pertenecer a la especie humana. Sin condiciones. Sin matices discriminatorios.
Sin excepciones.
Desde
ACEB deseamos recordar a todos el valor intrínseco,
objetivo y real de todo ser humano y su singularidad insustituible.
De esta fuente primera brotan los derechos humanos, con independencia
de las capacidades particulares del ser humano de que se trate o de
sus momentáneas circunstancias. Ésta realidad ha sido
recogida en la Declaración Universal de los Derechos Humanos
de 1948. Parece sin embargo evidente que el valor del ser humano no
depende de ninguna declaración ni de ningún reconocimiento,
sino que es anterior y previo a ellos.
Abogamos
por un comportamiento responsable en todo aquello que emprendemos en
el terreno científico y tecnológico. Sobre todo en aquellas
áreas especialmente sensibles en las que la tecnología
es capaz de modificar al propio ser humano. Y también en aquellas
otras que pueden alterar el entorno natural.
Cordialmente,
Juan
Vidal-Bota
Presidente
Agradeceremos
sus comentarios o sugerencias. Nuestro e-mail: correo
para ACEB
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