![]() ASSOCIACIÓ CATALANA
D'ESTUDIS BIOÈTICS
PARA DESTRUIRLOS Y OBTENER SUS CÉLULAS MADRECLONAR EMBRIONES HUMANOSPOR QUÉ NO ES ÉTICO CULTIVAR C.M. EMBRIONARIAS¿SE JUSTIFICA POR EL DESEO DE USAR SUS CÉLULAS PARA CURAR A OTROS?
LA NOTICIA Científicos surcoreanos manifiestan haber creado embriones humanos para obtener células madre a medidaCfr.
LAURAN NEERGAARD (Washington Post) Un grupo de científicos de la Universidad Internacional de Seúl dirigidos por el investigador veterinario Hwang Woo Suk han anunciado la obtención de cultivos de células madre embrionarias a partir de embriones producidos por transferencia nuclear desde células de piel de 11 pacientes a óvulos denucleados de mujeres voluntarias. El procedimiento, una forma de clonación similar a la que se llevó a cabo con la oveja Dolly, logra embriones con dotación genética parecida a la del donante del núcleo. La publicación del experimento apareció en la revista Science. Los
investigadores
obtuvieron óvulos de 18 voluntarias y extrajeron el núcleo
de cada uno de ellos. A continuación lo introdujeron en cada óvulo
DNA procedente de células de la piel de 11 personas con lesión
de la médula espinal, diabetes tipo 1 o una enfermedad inmunológica
congénita. La célula resultante posee así una dotación
genética mixta: el material nuclear de la célula de piel
de la persona enferma y los genes mitocondriales de la mujer que donó
el óvulo. Por medio de estimulación química se inició la división celular y -según los autores- se originaron 31 embriones en fase de blastocito. De estos embriones se obtuvieron 11 colonias, o "líneas" de células madre, cada una de las cuales constituye una réplica genética parcial (incompleta, ya que no se replican los genes mitocondriales) del paciente donante de la célula cutánea. Con este procedimiento se intenta obtener células madre de repuesto que -por su dotación genética similar- no sean rechazadas por el paciente cuando las vaya a recibir para curar o mejorar su enfermedad. Se trata de los mismos científicos que el pasado año aseguraron haber clonado por primera vez células madre embrionarias humanas, produciendo un gran revuelo internacional. Sin embargo, las células madre que decían haber clonado las piedras básicas que originarían cada uno de los tejidos del cuerpo pretendían ser una réplica genética de una mujer sana, no de una persona enferma, y el procedimiento no resultó fácil: para producir un único producto fue precisa la donación de 242 óvulos.
SU VALORACIÓN ÉTICA [NOTA de aceb: Aunque 6 meses más tarde hemos conocido que Hwang mintió al manipular sus datos y que su pretensión no fue sino una farsa engañosa, la realidad es que existe un colectivo científico-técnico y un lobby económico empeñados en conseguir lo que el veterinario coreano y sus colaboradores no han sabido hacer: conseguir células madre por medio de clonación humana mediante técnicas de transferencia nuclear. Por ello, creemos que es importante analizar éticamente la pretensión de Hwang.] No cabe duda de que generar artificialmente embriones humanos y a continuación destruirlos para obtener sus células madre presenta una doble objeción: una objeción científica y una objeción ética. Desde el punto de vista científico, las células madre embrionarias presentan dificultades graves de manejo: no se sabe cómo dirigir su maduración (diferenciación) y su crecimiento da lugar a tumores y produce alteraciones graves en sus genes. Por ello, los investigadores más competentes en el campo de las células madre como Gearhart, codescubridor con Thomson de éstas células, o Catherine Verfaille, número uno en la investigación de células madre adultas, han manifestado que dichas células no sirven en la actualidad para la terapéutica y resulta dudoso que puedan nunca llegar a utilizarse para tratar enfermedades. Desde el punto de vista ético: clonar un embrión humano es clonar un ser humano, tanto si la finalidad es terapéutica como si la intención es reproductiva. La acción es inmoral en ambos casos. Con la clonación terapéutica se crea un ser humano sin identidad genética propia. Y una vez creado se lo destruye intencionadamente para poder así usar sus partes en beneficio de otras personas. No es cierto que en el caso que nos ocupa no existan problemas éticos ya que el embrión utilizado no procede de la unión de espermatozoide y óvulo. Ésta no es la razón de la inmoralidad del procedimiento. Por el contrario, el problema radica en que se trata de un embrión humano. Y el hecho de que se haya originado de manera especial, al igual que ocurre por ejemplo con la generación de individuos gemelos, no lo hace menos humano ni permite destruirlo. También la generación de gemelos sigue una via diferente y no deriva inmediatamente de la unión entre espermatozoide y óvulo, y sin embargo a nadie se le ocurre negarles por ello su dignidad. Es importante aclarar que el motivo principal del rechazo ético del experimento no es simplemente la convención de Oviedo. La razón es mucho más sólida que una mera convención. Producir embriones clonados y luego destruirlos para recuperar sus células madre se opone frontalmente al respeto a la dignidad que merece todo ser humano y al respeto a los derechos humanos que esa dignidad le confiere: todo ser humano merece respeto, y lo merece a lo largo de toda su vida, desde su mismo inicio embrionario. Existe una alternativa ética a esta investigación. La alternativa es el uso de células madre obtenidas de personas ya nacidas: las llamadas células madre adultas. Su investigación está resultando mucho más eficiente y -sobre todo- no plantea en sí misma objeciones éticas.
Agradeceremos
sus comentarios o sugerencias. Nuestro e-mail: correo a ACEB _____________________________________________ INDICE - PRESENTACIÓN - INDICE Actualidad - ÍndiceASSOCIACIÓ CATALANA D'ESTUDIS BIOÈTICS
(ACEB)
|