CLONACIÓN TERAPÉUTICA
Una
votación parlamentaria nunca cambiará la verdad biológica del inicio de una
vida humana.
Diciembre 2000
Ante
la polémica suscitada en la opinión pública por la aprobación por la Cámara
de los Comunes de la llamada clonación terapéutica, la Asociación Catalana de
Estudios Bioéticos califica la decisión como un grave error que permitirá en
breve tiempo la creación de seres humanos para ser utilizados para curar a otros.
La técnica
consiste, en primer lugar, en la producción de embriones genéticamente idénticos
a las células del paciente, por transferencia nuclear de un núcleo de una de
sus células a un óvulo maduro donado por una mujer al que previamente se ha
extraído el núcleo. Posteriormente se obtienen las llamadas stem cells. Estas
intervenciones están siempre dirigidas a favor de otro y nunca a favor del embrión,
ya que será destruido.
Esta práctica desde un punto de vista ético, no solo implica la producción y
selección de embriones humanos, sino que vulnera principios elementales
como el derecho como ser humano a su propia vida, el derecho a recibir un
patrimonio genético completamente original y a no ser utilizado como “algo”
en beneficio de otro, ni que sea bajo el pretexto de curar ,el fin terapéutico.
El hombre siempre y en todos los casos debe ser tratado como fin y como
valor, y nunca como un medio o simple objeto.
Calificamos
la clonación humana como un despotismo cientifista. La técnica y
el consenso político han ganado de nuevo la batalla a una reflexión seria
y prudente sobre las acciones sobre la vida humana que deben tutelar. El
vacío legal y el relativismo ético, característico de nuestros días, vulneran
los principios de respeto sobre todo ser humano, independientemente del
momento de desarrollo en que se encuentre.
La investigación
científica para curar enfermedades debería abandonar esta línea de investigación
sobre las células embrionarias totipotentes y potenciar otra línea de
investigación en alternativas que no comporten la creación, manipulación
y posterior destrucción de un embrión humano.
Apoyamos las investigaciones sobre la diferenciación de cultivos celulares
obtenidos a partir de células troncales procedentes de tejidos no embrionarios
-tal es el caso de las células troncales presentes en el cordón umbilical–
e instamos a los gobiernos para que favorezcan, con las ayudas pertinentes,
este tipo de investigaciones que no presenta objeciones éticas.
No nos oponemos al avance científico, paro sí a la utilización de embriones
humanos para ello. De nuevo la técnica y los intereses económicos han claudicado
ante valores más altos como es el respeto a la dignidad humana, fundamento
de nuestra organización social, ya que con la autorización de la clonación
de embriones están en juego los derechos fundamentales de la persona.

